El hada de los sueños
Era una aventura
Caminaba descalzo en socavones,
Osado mi corazón me impulsaba
Frenéticamente sin margen de arrepentimiento;
Continuaba sin conciencia
De mi ruta,
De mi destino,
Sentí un arrebol en mi rostro
Iluminando mi trascender,
Expuse mi secreto de ti.
Coordinadamente ascendí por la rocosa salida,
Lastimando mis extremidades una y otra vez
Desgarrándome sin medirme,
Mi afán aumentó,
Sentir que la salida no estaba cerca.
Un espasmo doloroso en mi ímpetu cayó encima
Sutil, desesperante, agobiante, sin clemencia,
Despiadada,
Sentí como me elevaste,
Observé detenidamente
Unas alas pequeñas
Dulces y suaves,
El roce de la seda en mi rostro
La locura por mirarla,
Estaba tu imagen
Posada junto a la mía
Inefable, orgullosa,
Callada y altiva,
Hermosa y lujuriosa,
Se acerco a mí y esperé los micronésimos de segundo
Lentos y embriagantes,
Tocando mi rostro,
Feliz de saber que eras real,
Y triste porque estabas en mis sueños,
Repitiendo la historia,
Acompasada y nocturna,
Eterna y eufórica.
Y provocando el éxtasis cada vez que quiero tenerte
Y lejos habitando,
Desperté hiperventilando
Y susurrando nuevamente
Tu hermoso nombre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario